• ¿Es siempre eficiente la ayuda humanitaria?

Hace un tiempo leí que la cantante Patricia Sosa en su afán por ayudar a los aborígenes del impenetrable (Chaco argentino) consiguió transportar varios camiones con alimentos y otros enseres. En el recorrido, fue sorprendida por otros aborígenes que se quedaron con parte del botín.

A raíz de este acontecimiento conversé con un sacerdote que vive en el impenetrable chaqueño sobre este tema. El me contestó que muchas personas se sienten conmovidas por la pobreza y creen que dar es una forma de ayudar. Pero el tema aborigen es muy complejo. Todavía están en la etapa del cazador-recolector. Entonces, se hacen de lo que pueden a corto plazo. Si reciben ayuda estatal para trabajar en forma de herramientas y enseres, los venden por nada y comen un par de semanas. No miran más allá ni tienen cultura del trabajo o la subsistencia.

Cuando este mismo tema lo conversé con uno de mis hijos, me contestó que si están en la etapa de cazador-recolector, hay que dejarlos tranquilos en el monte que les pertenece para que recolecten sus alimentos, cacen y pesquen  y no intentar ponerlos a trabajar. O sea, no meterse.

Por otro lado vemos la destrucción producida por el terremoto en Haití. Muchas naciones se han movilizado en su ayuda. Sabemos que es un país pobrísimo. Totalmente devastado. Recorriendo los foros de noticias donde se insta a colaborar, algunos opinan que hay que dejar actuar a la naturaleza y no ayudar. Lo llaman Darwinismo puro.

¿Ustedes que opinan?